jueves, 6 de diciembre de 2018

¿Canales Cerrados por Concesión o Acoso Mediatico?

El caso Globovision es la secuela y continuación del Drama llamado Radio Caracas Televisión (RCTV) que inicio con la decisión de no renovar la concesión al canal 2 por promover el golpe de estado que sacudió brevemente a Venezuela durante el mandato de Hugo Chávez en el año 2002. Marcando de esta manera la Salida del aire de más de 53 años de trayectoria el 27 de mayo del año 2007 y teniendo que ceder sus equipos de alta tecnología al naciente canal del gobierno Teves.
Ni el presidente de Radio Caracas Televisión (RCTV), Marcel Granier, ni ninguno de los tres mil empleados del canal soltaron una lágrima ese 27 mayo ante las cámaras; por el contrario, esperaron hasta el último minuto de la medianoche el milagro de que el presidente de Venezuela para ese entonces, Hugo Chávez, rectificara la medida de cierre de la cadena. En el último día de transmisión por señal abierta, después de 53 años de operaciones ininterrumpidas, Granier invocó a todos los santos para que se produjera el milagro pues se había enterado de que el Gobierno renovó ayer la concesión a dos cadenas privadas (Venevisión, del Grupo Cisneros, y Televen, de Omar Camero), con lo cual podría ocurrir otro tanto con su canal.
Sin embargo, Chávez volvió a ratificar su decisión de no renovar la licencia a RCTV en la cadena de radio y televisión de seis horas que transmitió ese mismo día en horas de la tarde. Y es que el mandatario obliga a todos los medios a ponerse en cadena con su emisión cuando se le antoja, ya que su programa dominical «Aló Presidente» apenas tiene una audiencia de un 6 por ciento, mientras RCTV tenía un seguimiento del 47 por ciento, según la encuestadora Hinterlace.
En su programa «La Entrevista», el periodista Miguel Ángel Rodríguez calificó de «asalto a mano armada, arbitraria e ilegal» la orden del Tribunal Supremo de que los militares tomen los equipos, antenas y torres repetidoras, como en efecto hicieron desde una semana antes, para que fueran utilizados por el nuevo canal creado por el Gobierno, Televisora Venezolana Social (TVES).

Una de las productoras del canal, Carolina Guidón, dijo que con el cierre “vamos hacia un silencio muy peligroso porque el Gobierno no quiere que mostremos realidades como las denuncias de corrupción, la basura en las calles, la pobreza y la falta de viviendas”

Los manifestantes se concentraron en las puertas del canal para expresar su apoyo, sin importar que los afectos a Chávez le intimidasen con armas de fuego. Permanecieron en vigilia esos días hasta que el Ejecutivo renovase la licencia. Por la tarde hubo otra marcha en el centro de Caracas y toda la noche caceroladas y «sirenazos» de Carros.
Un sexagenario fanático de RCTV dijo en la vigilia que «no podía aceptar el cierre de su canal» y advirtió al Gobierno, citando un versículo del libro de Isaías de la Biblia, que «Chávez pactó con Castro para entregarle el país al diablo».

El Gobierno siempre denunció de que se “quiso crear una crisis institucional, con campañas informativas perversas” respecto a la salud del Presidente. Lejos de admitir alguna crítica, el 26 de febrero el vicepresidente dijo que en el país “hay libertad de expresión y que se respeta la diversidad de opiniones”.

          Con relación a otros hechos, a finales de 2012, el Colegio Nacional de Periodistas (CNP) condenó de manera enérgica la presión que está ejerciendo el Estado hacia medios de comunicación que tienden al cierre de programas de opinión, retiro de periodistas que cubren dichos espacios y le exigen una “adecuación de tono” de su línea editorial. El CNP lamentó además que dueños de medios cedan ante las presiones orientadas a silenciar las voces disidentes.

         De igual manera el Bloque de Prensa Venezolano le exigió al gobierno eliminar las restricciones para la compra de papel periódico. “Se cambiaron las condiciones para su importación, obligando a los medios a solicitar un certificado de no producción nacional para poder acceder a las divisas de Cadivi, pero dicho certificado del Ministerio de Industria y Comercio, tarda meses en llegar, acogotando así a los periódicos pequeños de provincia”.

        Ante la cruda realidad presentada, los diarios del interior se quedan sin papel ni tinta dificultando así su circulación diaria. El presidente del diario El Impulso del estado Lara, Carlos Eduardo Carmona, dijo que “los inventarios de papel, tinta, planchas y otros insumos esenciales para la impresión siguen mermando y la respuesta oficial no llega”

        Esta situación también obligó al diario La Verdad de Maracaibo el 22 de octubre a aplicar severas medidas de racionamiento para economizar el papel y extender sus reservas. Tal medida concluyó en la “fusión” temporal de dos de sus cuerpos, mermando la amplitud informativa.

        También en agosto pasado el Gobierno publicó un decreto en la Gaceta Oficial número 39.980, que excluye el papel periódico de la lista de insumos de primera necesidad, dejando a un lado la prioridad en el otorgamiento de divisas de Cadivi.

        En cuanto a acoso, amenazas y discriminación en las fuentes, se hace más difícil el acceso a la información pública, se mantienen las restricciones a los periodistas de medios independientes a las oficinas gubernamentales y eventos oficiales, de igual forma continua la impunidad en los casos de agresiones a periodistas. De cada ocho casos denunciados; siete han sido declarados inadmisibles.

        El secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, Marcos Ruiz, aseguró que las violaciones a la libertad de expresión durante el 2012 aumentaron en 37 por ciento y que en el 58 por ciento de los casos reportados involucran a funcionarios públicos.

         La sede del CNP del estado Miranda fue incendiada por desconocidos el 30 de noviembre, también fue asaltada la sede del diario El Carabobeño en Caracas. Por otro lado, el Tribunal Supremo de Justicia impuso multa a los diarios El Progreso y El Luchador del estado Bolívar, por publicar fotos de asesinatos y accidentes.

        Desconocidos destrozaron la estación de enlace de microondas de TV Guayana. Además se impusieron procesos sancionatorios a la televisora La Tele y las radios FM 91.9 y 96.9, por no “pegarse” a cadena donde informaban sobre la salud del Presidente.

        A todo este panorama sombrío se une el asedio a Globovisión con bandas motorizadas y se le impuso un nuevo Procedimiento Administrativo Sancionatorio por difundir cuatro micros sobre el articulado de la Constitución.

        A fines de febrero de este año el gobierno Nacional realizó el lanzamiento de la Televisión Digital Abierta en alocución por cadena nacional de radio y televisión. Globovisión mientras tanto acusó al gobierno de “discriminación”, al no contemplarlo entre los canales y ser considerado solo un análogo. Globovisión opinó que se trata de su “sentencia de muerte”.

         Días después, el diputado Miguel Ángel Rodríguez advirtió que es obligatorio denunciar esta decisión como un paso en la estrategia de coartar la difusión de informaciones y opiniones críticas al gobierno nacional y agrego: “Con la Ley de Comunicación Popular, se avecina el fin de la libertad de información”.

        Aún permanece cerrada RCTV, 32 estaciones de radio y dos de televisión; y se persigue judicialmente a periodistas y dueños de medios obligándolos a permanecer en el exilio, entre ellos el editor de la revista Zeta y el diario El Nuevo País Rafael Poleo y su hija Patricia Poleo, y al presidente de Globovision, Guillermo Zuloaga. Sobre El Nacional permanece la prohibición impuesta en el 2010 por la publicación de fotos relacionadas con violencia.
        “El espacio que actualmente tiene la libertad de expresión en Venezuela es el más pleno que ha tenido en toda la historia del país, por lo que como movimientos de periodistas era nuestra obligación expresar esta posición frente a los empresarios de la comunicación, reunidos en la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)”, el señalamiento lo hizo la integrante del Movimiento Periodismo Necesario Esther Quíaro, al declarar a La Noticia de Venezolana de Televisión (VTV).

        La SIP, organismo integrado por los dueños de las grandes empresas de comunicación de América, durante su reunión en Aruba efectuada la semana pasada, condenó las supuestas acciones del Gobierno del presidente Hugo Chávez Frías contra la libertad de expresión y en favor de la supuesta eliminación de medios de comunicación en Venezuela.

         Esther Quíaro dejó claro que las posiciones tomadas por esta sociedad tienen que ver con los intereses económicos y políticos de estos empresarios de la comunicación, “por lo que no van a coincidir con el Gobierno del presidente Chávez, ni con los otros Gobiernos progresistas que hay en América Latina”.

            Manifestó que bajo el manto de las supuestas violaciones a la libertad de expresión, la SIP pretende atacar a los gobiernos progresistas del continente.

          Al referirse al debate y la solicitud de una investigación penal que se abrió en la Asamblea Nacional (AN), en rechazo a las declaraciones del empresario del canal de televisión de derecha Globovisión, Guillermo Zuloaga, Quiaro refirió que los movimientos Periodismo Necesario y Periodistas por la Verdad apoyan tal petición.

         “Creemos que nosotros, como periodistas, debemos ser responsables de lo que decimos y todo el que haga una declaración pública por cualquier medio de comunicación debe ser responsable por lo que declara”, sostuvo.

         La Asamblea Nacional solicitó al Ministerio Público abrir una investigación penal en contra de Zuloaga, tras las declaraciones que ofreció en la reunión de la SIP.

         El parlamento venezolano rechazó estas declaraciones de Guillermo Zuloaga ante la SIP, por considerar que realizó falsos y graves señalamientos en contra del jefe de Estado, Hugo Chávez Frías, con la intención de criminalizar y dañar la imagen del Gobierno.
Zuloaga dijo en Aruba: “No se puede hablar de libertad de expresión en un país cuando el Gobierno usa la fuerza para cerrar medios (...) El Presidente Chávez ganó unas elecciones y cuenta con legitimidad de origen, pero se ha dedicado a ser el Presidente de un grupo de venezolanos y trata de dividir a los ciudadanos”.

        Asimismo, Esther Quíaro sostuvo que de allí el argumento que presentaron acerca de participaron en la organización y ejecución del golpe de Estado contra el presidente Chávez Frías el 11 de abril de 2002.

            “Por tales motivos consignamos los resultados de la investigación que realizó la Fundación Juan Vives Suriá, junto con la Defensoría del Pueblo, que tiene su expresión en un libro denominado Los documentos del golpe”, dijo. El integrante del movimiento Periodistas por la Verdad José Gregorio Nieves, en esta misma entrega, ratificó que apoyan la solicitud del parlamento antes referida.

         Sobre las declaraciones ofensivas del coeditor del diario colombiano El Tiempo y ex presidente de la SIP, Enrique Santos, quien llamó a los periodistas venezolanos palangristas, cotorras, asalariados y señaló que le daba vergüenza el periodismo venezolano y su pueblo por tener a un presidente como Hugo Chávez, José Gregorio Nieves informó que Periodistas por la Verdad, como organización no gubernamental (ONG), acudirá a la embajada de Colombia.

            “Para que desde allí se nos abra el camino para llegar a la Fiscalía General de Colombia y pedirle responsabilidad a Santos por lo dicho”, expresó.

          Igualmente, señaló: “Santos no tiene ninguna moral para decir cuál es la libertad de expresión que se maneja en Colombia en relación con la libertad de expresión que se maneja en Venezuela, cuando en la nación colombiana siguen enterrando periodistas, casi a diario, mientras que en el Estado venezolano se abren cada vez más micrófonos para que los venezolanos, además de recibir, busquen la información que requieran en esta libertad de expresión que está garantizada por la Constitución nacional, en sus artículos 57 y 58, que aparte exige a los venezolanos la responsabilidad sobre lo que dicen o sobre lo que escriban'.
El Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela alertó “Sobre el vertiginoso aumento de los procedimientos judiciales y las medidas de censura que afectan las libertades informativas y de opinión en el país”. Así lo expresó Marianela Balbi, directora ejecutiva de esta organización no gubernamental de DDHH, en la audiencia sobre la situación de la libertad de expresión y el acceso a la información pública en Venezuela, en el marco del 149° período de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh).
         Balbi describió que en el país persiste un desproporcionado uso abusivo del poder del Estado para criminalizar la labor de los periodistas, los medios privados e independientes, así como a activistas de derechos humanos y reporteros ciudadanos.
“Del 1 enero al 10 octubre de 2013, Ipys Venezuela ha reportado 30 casos de censura por parte de los poderes ejecutivo, legislativo, judicial y electoral, instancias que han emprendido medidas que prohíben la difusión de información sobre temas de interés para los ciudadanos. Esta cifra evidencia un incremento en la aplicación de controles sistemáticos por parte del Estado venezolano, al compararse con el mismo período del año 2012, cuando se reportaron 7 casos de censura por parte de las instancias del poder público venezolano”, documentó Ipys Venezuela.
           La directora ejecutiva de Ipys Venezuela expresó que preocupa el aumento de procesos judiciales que se han iniciado contra periodistas, directivos de medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales, si se comparan los datos entre enero y octubre de 2012 y 2013. “En el año en curso Ipys Venezuela ha reportado 20 acciones legales, mientras que en 2012 se registraron 4 incidentes de este tipo. Mediante estos hechos se ha buscado presionar y criminalizar a los periodistas y medios de comunicación que han difundido información sobre la corrupción en la gestión pública; la situación de inseguridad ciudadana y la conflictividad sociopolítica, las presuntas arbitrariedades en el contexto electoral, y las irregularidades de abastecimientos de bienes y servicios básicos”.
El Estado venezolano persiste en la aplicación de mecanismos legales para restringir el trabajo de los periodistas y los medios privados e independientes, mediante acciones judiciales y órdenes de altos funcionarios de los poderes públicos, principalmente, de acuerdo a la información presentada por Ipys Venezuela. “En algunos casos, se ha pedido cárcel y el castigo más severo para los representantes de los medios”, como fue la denuncia presentada contra el Diario 2001, indicó Balbi.
        “Las denuncias formuladas por diferentes representantes ejecutivos han sido respaldadas con la actuación de la Fiscalía General de la República, de manera que muestran una posible articulación entre los poderes públicos para restringir el ejercicio de la libertad de expresión e información, tanto de los trabajadores de medios como de la sociedad en general”.
Ipys Venezuela ha documentado diversas medidas legales y acciones de censura que han afectado a los diarios el Correo del Caroní, en el estado Bolívar; y el diario La Mañana, en el estado Falcón; El Nacional y Tal Cual, en Caracas. Han sido señalados por la vía penal varios periodistas entre ellos Horacio Contreras, locutor y director de Studio 102.7 FM, en Mérida; Leonardo León, locutor de ULA FM 107.7 y corresponsal del diario El Nacional; Nelson Bocaranda, locutor del Circuito Unión Radio y director del portal Run.run.es; Miguel Enrique Otero, editor de El Nacional; Leocenis García, presidente del semanario 6to Poder; y Francisco “Pancho” Pérez, columnista de El Carabobeño. De igual manera, fueron citados por tribunales, en calidad de testigo, Luz Mely Reyes; directora del Diario 2001; Omar Luis; subdirector y el jefe de información del mismo periódico Juan Ernesto Páez Pumar.
En la audiencia sobre la situación de la libertad de expresión en Venezuela, también, estuvieron representantes del Centro de Derechos Humanos de la universidad Católica Andrés Bello (CDH UCAB), el Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea), y Espacio Público. Este grupo denunció las restricciones al acceso a la información pública con la creación del Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria. Provea describió que solo 3 ministerios han publicado sus Memoria y Cuenta, mientras que el CDH-UCAB se refirió a las limitaciones para los derechos de palabras de algunos parlamentarios en la Asamblea Nacional.
De acuerdo a los datos de IPYS Venezuela, del 1º de enero al 10 de octubre de 2013, se reportaron 228 casos en los que se ha vulnerado los principios de la libre expresión en información. Esta cifra supera el número total de casos de 2012, cuando se contabilizaron 200 incidentes. Además, alcanza los índices más restrictivos en los últimos 11 años.
Las organizaciones de derechos humanos solicitaron a la CIDH exhortar al Estado Venezolano a garantizar las medidas necesarias para el ejercicio pleno de la libertad de expresión, sin que la emisión de opiniones comporte ningún tipo de riesgo, amenazas ni presiones contra los periodistas, los medios de comunicación y los ciudadanos en general. Solicitaron a los representantes del Estado cesar con la campaña y las acciones de criminalización y de censura que limitan las libertades informativas en el país, de acuerdo a las disposiciones de la Constitución Nacional y los estándares internacionales de protección de la libertad de expresión.
La Censura Comunicacional es el peor de los males de esta humanidad

miércoles, 5 de diciembre de 2018

La "Revolucion" en los Medios de Comunicación

En la actualidad a pesar de la inestabilidad económica y social en la que se encuentra inmerso el país, el gobierno de Venezuela sigue adelante con sus políticas de exhaustivo monitoreo de las más diversas áreas.  La creación del sistema nacional de medios públicos fue la alternativa perfecta para el gobierno,  zafándose de los reproches y el tilde de “mordaceros”;  las radios comunitarias, la creación de la televisora venezolana social, la unión y fusión de la señal telesur (televisión de Suramérica) realzaron la imagen del tan criticado gobierno bolivariano colocándolos en una postura social ofreciendo las cámaras y la producción al pueblo.
Desde entonces los productores nacionales independientes comenzaron a multiplicarse produciendo una vasta cantidad de programas y emisoras con matiz político, logrando así la meta establecida por el gobierno de Hugo Chávez de darle la verdad al pueblo desde la realidad de la patria.  Este desarrollo comucacional vino acompañado du una feroz cacería de lobos que arremetía contra las emisoras radiales, canales de televisión y circuitos privados quienes fueron amenazados a groso modo con el retiro de la con sección y la no renovación del contrato por la señal televisiva (el estado puede o no por derecho constitucional renovar la con sección en el espacio informativo dentro de los limites venezolanos según lo establecido en la ley de responsabilidad en radio y televisión) radio caracas televisión (RCTV), Globovision, Televen, Venevision (Organización Cisneros), Circuito Nacional Belfort (CNB100) fueron los principales medios de información amenazados y penalizados con multas excesivas que dejaban al descubierto las segundas y reales intenciones del gobierno de turno, “la censura y el veto informativo”.
Después de la solicitud de “súper-poderes” por parte del presidente Nicolás Maduro a la Asamblea Nacional, se decreto la creación del Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (CESSPA) que no es más que la forma de organizar y evaluar las informaciones de interés para el nivel estratégico de la nación, asociada a la actividad enemiga interna o externa, provenientes de todos los órganos de seguridad e inteligencia del estado y otras  instituciones públicas y privadas según lo requiera la dirección Político-Militar de la Revolución Bolivariana; Considerada una nueva medida que impulsar el ejecutivo para censurar la información.
Una vez más se reedita una vieja estrategia ejecutada por Hugo Chávez, quien en 2010 creó el Centro Situacional de Estudios de la Nacional (CESNA) que sirvió como copia fiel y exacta para la creación de la actual ley pero incorporando nuevos términos y condiciones; Sin embargo especialistas resaltan la diferencia de los momentos, ya que el actual gobierno viene muy golpeado por la profunda escasez y los altos índices de inflación.
Esto sumado a los costos políticos que trae todo tipo de restricción contra la libertad de expresión y el derecho a la información, es un nuevo factor que refleja la inestabilidad en la que está inmersa Venezuela hoy en dia.
Prohibir a los medios la publicación de imágenes y noticias violentas no es protección a la patria, es una firma muy clara de represión a los medios pero a través de las leyes;  se considera pintar un país a base de colores rosas dejando la tonalidad gris y oscura de lado desinformando y quitando protagonismo a la verdadera noticia. 
La paleta de acuarela en la prensa plasma lo hermoso y lo gris del momento, lo crudo y rojo de las palabras lo negó y trágico de los sucesos, lo colorido de la vida con toques amarillos de resalto por alarmas, la libertad de prensa le permite al mundo estar informado de la clara realidad sin tapujos.  Esto sumado a los costos políticos que trae todo tipo de restricción contra la libertad de expresión y el derecho a la información, es un nuevo factor que refleja la inestabilidad en la que está inmersa Venezuela hoy día.
En una entrevista al diario el Nacional el presidente del colegio nacional de periodistas Tinedo Guía expreso: “Que la gente solo se entera de lo que el gobierno le conviene, lo cual implica la radicalización de los continuos a taques a medios y periodistas”.  En este sentido agrega que le principal objetivo que busca el ejecutivo a través de esta iniciativa es precisamente filtrar todo tipo de información que cristalice los problemas de escasez e inflación.
Oswaldo Cali, de espacios públicos, por su parte, aseguro: “La Creación del Cesppa constituye un mecanismo de censura, es de forma ambigua y puede llevar a un claro abuso de poder”. De este modo lo expreso el abogado advirtiendo que en el país se juega más que hacer periodismo.
“A falta de carisma, el presidente acude a la coerción para impedir que el ejercicio de la libertad de expresión fundamente las críticas a la gestión Gubernamental, sobre todo en materia económica”, concluye Marcos Ruiz, secretario General de sindicato nacional de trabajadores de la prensa, quien critico la medida del gobierno chavista y, a su vez, la capacidad de Nicolás Maduro de afrontar la crisis.
“A lo largo de los años el Gobierno rojo ha construido un régimen jurídico que le permite censurar y sancionar a sus detractores, lo cual contraviene abiertamente las normas internacionales y ahora emplea estas leyes para limitar el debate público sobre temas de importancia nacional”, indico José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Whatch.
El 09 de enero de 2013, el organismo de telecomunicaciones controlado por el gobierno, CONATEL, ordeno al canal de televisión Globovision que interrumpiera la transmisión de cuatro anuncios donde se mostraba extractos de discursos oficiales y distintos artículos de Constitución Nacional criticando la posición del gobierno sobre la posibilidad de juramentación del Presidente reelecto para ese mandato constitucional sin la presencia física de este. Más aun, la restricción no se limita a los cuatro anuncios solamente, sino que además se le impide al canal la transmisión de videos similares a este tema.
Para fundamentar esta resolución, CONATEL invoco el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos, que fue sancionada por la Asamblea Nacional Chavista en 2004 y Reformada en 2010 con el Objeto de prohibir que emisoras de Radio y Televisión difundieran contenidos “que fomenten zozobra a la Ciudadanía y alteren el orden público”
CONATEL anunció además que había iniciado una investigación de los anuncios de Globovision que dio como resultado sanciones de carácter administrativas de más de dos mil millones de Dólares según el Artículo 27. Este es el único canal de cobertura Nacional que aun mantiene una programación Crítica a las políticas del Gobierno Actual, aun después del Cambio de Directiva y los Rumores de la Compra por Parte de empresarios ligados al Partido Rojo.
En el Mes de enero poco después de 2013 poco después de pagadas las multas y aplicadas las sanciones correspondientes, fue allanada por parte de efectivos de inteligencia nacional la vivienda de Federico Medina Ravell, Directivo de esta plata Televisiva y empresario tomando en calidad de investigación las computadores de la residencia como evidencia de instigación y terrorismo en las redes sociales.
“No hay ningún elemento en las transmisiones de Globovision que pueda, aun remotamente, calificarse como incitación o alteración del orden público y seria indignante que se persiguiera por terrorismo al autor de un blog por cuestionar información oficial del gobierno”, expreso Vivanco.
El periodismo es la Ventana para un pais democratico

martes, 4 de diciembre de 2018

Los Inicios de la Prensa y la Censura Comunicacional

El auge de la radiodifusión después de la muerte de Juan Vicente Gómez y durante los gobiernos de Eliazar López Contreras e Isaías Medina Angarita, dio pie para que se  produjera una legislación sobre el uso de los medios radios eléctricos.  Es así como aparecen la ley nacional del 12 de julio de 1940 la cual denegó la ley anterior del 27 de julio de 1936 y el reglamento de radio,  comunicación promulgad el 7 de febrero  de 1941.  Con estos instrumentos legales el estado regia la comunicación radio eléctrica,  con un sentido más moderno de equidad y justicia.
Hacia el año de 1920 cuando el régimen se convierte en democrático, se garantiza la libertad de expresión y posteriormente se restringe cuando llega al poder el régimen dictatorial de Marcos Pérez Jiménez y la Junta Militar de Gobierno; se deja a un lado por completo el camino andado y se inclina la balanza a favor de la censura, comunicación y la mordaza a la libre prensa. Cuando la prensa llego a la nación se encontraba en el poder Juan Vicente Gómez  él le dio el impulso que todo país en aras del desarrollo necesitaba de momento y de firma trascendental.  Era libre la prensa y para todo público, trasmitida abiertamente desde nuevo circo con parlantes por las plazas de aquella caraca colonial, transmitían contenido fresco, noticias actuales de la época y qué decir de la programación musical con lo mejor de la música de antaño. 
Se sentía la libertad de prensa, la comunicación era efectiva pero como todo proyecto ensayista cayó en el gris letargo de la decadencia, los jóvenes querían más espacios, anhelaban una tribuna abierta y el gobierno no estaba dispuesto a ceder concesiones con ellos y dio por culminado lo que de momento era la sensación en Venezuela,  “AYRE” salió del espacio y las puertas de la censura sellaban un curso en el país.
A la muerte de Gómez (diciembre 1935) se encargó de la presidencia el general Eleazar López Contreras, cuya gestión se caracterizó por la decidida intención de despojar a Venezuela del ruralismo en el que todavía estaba envuelta, aunque historiadores como Pino Iturrieta han llamado a esta etapa de López Contreras «el gomecismo sin Gómez». A pesar de ello, se empieza a cultivar un terreno propicio para el surgimiento de «otras voces» en el ámbito del periodismo. El pueblo, ansioso de libertad y garantías, harto del sometimiento que había sufrido por tantos años, se lanza sobre las oficinas de aquellos periódicos laudatorios del recién finalizado régimen, destruyendo totalmente los talleres de El Nuevo Diario; El Universal, por su parte, sobrevivió gracias al gesto de su director, Pedro Sotillo, quien arrojó desde el balcón de las oficinas del periódico un busto del mandatario fallecido, logrando así calmar a la multitud, y Leoncio Martínez logra salvar La Esfera, conteniendo y arengando a las masas. La primera de las libertades restituidas fue la de prensa y a partir de ese momento, surgieron toda clase de periódicos, revistas, folletos, hojas volantes.
Casi inmediatamente nació en Caracas el diario Ahora (1936-1945), fundado por Juan de Guruceaga, que tuvo por directores, a Carlos Eduardo Frías, Nelson Himiob, Luis Álvarez Marcano y Luis Barrios Cruz. En ese diario colaboró asiduamente desde la clandestinidad Rómulo Betancourt. El mismo año de 1936 nació Crítica, uno de los primeros diarios en lanzar reporteros a la calle e iniciar el periodismo informativo, el cual se mantuvo hasta 1945. Cabe mencionar también, durante ese período, la existencia del diario clandestino El Martillo, vocero del Partido Comunista (1938-1941). En ese mismo año de 1938 nace la revista Sic que en un principio fue el órgano del Seminario Diocesano, y que a partir de 1967 pasa a ser el vocero del pensamiento político y social, dentro del ámbito de la llamada «teología de la liberación», del Centro Gumilla. Isaías Medina Angarita, sucesor de López Contreras, hizo un gobierno respetuoso de las libertades públicas y del derecho de opinión.
Los partidos desplegaron su influjo sobre las masas y volvió a aparecer la prensa de opinión. Surgen en Caracas nuevos periódicos, como Últimas Noticias (1941) con su función de tabloide popular; El Tiempo (1941-1945); el semanario satírico El Morrocoy Azul (1941-1958) y El Nacional (1943) que habría de convertirse en un diario de amplia circulación en toda Venezuela, portavoz no sólo del acontecer noticioso, sino también en el orden cultural, de destacados escritores del país y del continente. En esta época los partidos políticos tuvieron sus propios voceros periodísticos. Acción Democrática contó con Acción Democrática (1942-1944) y El País (1944-1948); el Partido Comunista se expresó a través de Aquí Está (1942-1946), dirigido por Ernesto Silva Tellería. También hizo oposición el diario Rojo y Negro (1943-1944), dirigido por Luis Barrios Cruz.

El gobierno de Medina Angarita fue derrocado por un golpe militar en alianza con el partido Acción Democrática y después de convocar a elecciones, resultó electo presidente de la República Rómulo Gallegos, cuyo mandato duró unos escasos 9 meses. Para este período el partido social-cristiano COPEI tenía ya 2 órganos de expresión: Copei (1946-1948), dirigido por Luis Herrera Campins, y El Gráfico (1947-1951), dirigido por Miguel Ángel Landáez. Dentro de toda esa efervescencia política de querer fijar opinión pública en torno a unas ideas unos, y otros a otras de signo político contrario y en donde se demuestra, una vez más, que nuestro periodismo se ligaba a la historia del país como dijo Arturo Uslar Pietri: “En el caso de Venezuela la prensa y la política, que es tanto como decir la prensa y la historia, han estado indisolublemente unidos”.
La historia de Venezuela, no sólo se escribió sino que, en gran parte, se ha hecho en los periódicos. Será en ese ambiente donde aparezca en el país una prensa escrita en otra lengua; como el actual The Daily Journal (24 de octubre de 1945), que primero se llamó The Caracas Journal. Dos años después nos topamos con Il Corriero di Caracas en idioma italiano y en 1950 La Voce d'Italia. En noviembre de 1948, otro golpe de cuartel derrocó al gobierno de Rómulo Gallegos. Formaban la nueva Junta Militar los tenientes coroneles Carlos Delgado Chalbaud, que la presidía; Luis Felipe Llovera Páez, ministro de Relaciones Interiores y Marcos Pérez Jiménez, ministro de la Defensa. A partir de ese momento, y sobre todo después del asesinato de Delgado Chalbaud (1950), la censura fue definitiva.
Todos los periódicos políticos, de cualquier tendencia que tuviesen, fueron clausurados, incluyendo la revista Signo (1951-1952), dirigida por Alfredo Tarre Murzi y Ramón J. Velásquez. Posteriormente, la prensa reflejaría 3 tendencias: oficial, independiente y clandestina.
El vocero oficial del Gobierno perezjimenista fue El Heraldo, cuyas instalaciones fueron compradas por el Estado y convertidas en instrumento de publicidad del régimen; se caracterizó por la exclusiva propaganda a favor de éste y la agresión contra los que consideró enemigos del mismo, especialmente a los partidos políticos. Otros órganos periodísticos mantuvieron una posición de convivencia con el Gobierno. Los periódicos independientes fueron sometidos a la más estricta censura; desde el Ministerio de Relaciones Interiores, se trató de imponerles editoriales; algunos lograron resistir omitiéndolos y limitándose a dar información sin comentarios. Algunos expresaban su protesta colocando esas informaciones, catalogadas por el Gobierno de importantes, a la par de las trivialidades de la moda o la crónica social.
Tanto en Venezuela como en el exterior, hubo una insistente persecución de los periodistas que se salieran de los límites establecidos por el Gobierno. La prensa clandestina llevó a cabo una eficaz protesta contra el régimen bajo los nombres de Ofensiva, Resistencia, Venezuela Democrática, Tribuna Popular, Joven Guardia, Rebelión, Libertad, Estrella Roja, Tiela y muchos más, publicados unos en Venezuela y otros en el exterior. Los estudiantes liceístas se abocaron a la distribución de volantes contra el régimen. Quizás debido al fracaso económico de algunos periódicos en este período, es por lo que, en el mismo, se inicia un proceso de concentración de la prensa que culminaría en las décadas siguientes.

A raíz de la caída de Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958, hubo de nuevo libertad de prensa y proliferaron los diarios y revistas. El primer diario surgido después del 23 de enero fue el vespertino El Mundo, que al principio fue un orientador de la opinión pública, dirigido por Ramón J. Velásquez y posteriormente, por Domingo Alberto Rangel. Luego aparecieron El Independiente y La Razón, de tendencia derechista y de efímera existencia, así como el vespertino El Pregón, que tampoco sobrevivió a estos primeros momentos. Una vez que Rómulo Betancourt llegó a la presidencia de la República (1959), a pesar de que las garantías no habían sido suspendidas, se decomisaron y cerraron los periódicos de izquierda; y como sólo los partidos de la coalición gubernamental tenían acceso a la radio y televisión, la oposición tuvo dificultades para expresarse abiertamente.
En 1960, se fundó Izquierda, tabloide del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) que alcanzó, a pocos meses de fundado, tirajes de 60.000 ejemplares; fue dirigido por Domingo Alberto Rangel. Una vez promulgada la Constitución de 1961, que rige en la actualidad, se instituyó el principio de la libertad de prensa. Es en la década de 1960 cuando se redefinen los campos de política e ideología en los medios impresos y finaliza el proceso de concentración que se había iniciado en la década anterior, por lo que ésta viene a ser la gran época de las cadenas periodísticas y del manejo de la opinión de los periódicos por parte de las empresas económicas que los poseen. Se da inicio a un gran despliegue de periódicos, tanto en Caracas como en el interior.
La investigación llevada a cabo por el profesor y periodista Eleazar Díaz Rangel (La prensa venezolana en el siglo XX) nos señala que «entre 1922 y 1957 aparecieron 79 diarios en el interior, pero sólo ocho (el 10%) subsistieron, en cambio, en el mismo lapso de los 40 años siguientes (1953-1993) aparecieron 95, de los cuales 68 (71%) continúan editándose. Razones políticas y sobre todo económicas lo explican. Su circulación ha aumentado de manera significativa, y en casi todas las ciudades ejercen una influencia en la formación de la opinión pública más determinante que la de los diarios llegados de Caracas». La misma fuente nos refiere que en 1946 había 14 diarios regionales (de provincia) frente a 8 de circulación nacional (denominados «diarios nacionales» por su cobertura); en 1966 contábamos con 21 diarios regionales y sólo 7 nacionales; en 1976 la cifra aumentaba a 51 regionales y 11 nacionales y; en 1986 existían 61 diarios regionales y 9 nacionales. En algunos de ellos florece el sensacionalismo y otros manipulan la información, violando, a veces, los recatos que el secreto sumarial y los principios éticos imponen.
Por otra parte, los sucesivos gobiernos de los períodos presidenciales regidos por la Constitución de 1961 intentan, de vez en cuando, ejercer presiones más o menos directas sobre los medios y sobre periodistas, y se ha dado también el caso de presiones emanadas de los sectores de anunciantes. Se organizan los gremios profesionales como el Colegio Nacional de Periodistas (CNP) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de Prensa (SNTP), así como los organismos de carácter patronal (Bloque de Prensa). Los nuevos cambios tecnológicos, especialmente la informática, tienen una gran incidencia en todo el proceso de elaboración de los periódicos. La prensa impresa ha de competir en las áreas de la publicidad y de la información con los medios radioeléctricos (radio y televisión) y en menor escala, con los avisos publicitarios de los cines; pero se dan casos en los cuales una misma empresa posee periódicos y canales de televisión. Aun cuando los voceros exclusivos de partidos políticos han desaparecido gradualmente hasta fallecer totalmente.
Hoy día las distintas corrientes ideológicas tienen habitualmente acceso a las páginas de opinión, en las cuales suelen colaborar regularmente intelectuales y columnistas independientes.
En estos momentos, historia reciente y actual, estamos en presencia de una verdadera industria cuyo objeto de venta, comercialización y circulación-consumo es el periódico diario y la diversidad de revistas-publicaciones que sobre variadas temáticas dentro del llamado campo del periodismo especializado se nos ofrece en el mercado. Es decir, ya contamos con una verdadera «industria cultural» cuyo soporte de difusión de mensajes es el papel periódico por ahora, al lado de las otras industrias culturales.

La otrora empresa de tener un periódico como órgano de divulgación de las ideas políticas y de las posiciones ideológicas, ha dado paso a la configuración de una industria de prensa, en donde en algunos casos hay vinculación con sectores transnacionales de ultramar y del mismo ramo o distinto. Ha irrumpido también lo que hoy se conoce con el nombre de la «empresa multimediática», es decir la presencia de varios renglones comunicacionales concentrados en una sola propiedad.
Al igual que la inclusión de otros sectores de la economía que en nada tienen que ver con la industria comunicacional impresa. Así pues, las industrias culturales, y en este caso la «industria del periodismo», se rige en principio por las mismas leyes del resto de las industrias, son las leyes del mercado aplicadas a un «producto intangible» como lo es la información-mensaje. Dentro de este parámetro de referencia moderna en este mundo que ha denominado «mercado-mundo», la presencia de la mayor parte de las publicaciones periódicas en Venezuela se concentra en 2 bloques. Uno primero que se caracteriza por la presencia desde hace ya bastante tiempo de 2 grupos: La Cadena Capriles y el Bloque de Armas, grupos que han ido aumentando su caudal de publicaciones en los últimos años a raíz de la compra de diarios, revistas y otras publicaciones que por razones económicas entraron en crisis. La Cadena Capriles (1959), dueña de los diarios Últimas Noticias, El Mundo y Crítica de Maracaibo, también edita las revistas Élite, Páginas, Venezuela Gráfica, Kena, Hipódromo, Deportes... Por su parte, El Bloque de Armas (1970), que funda el primer diario a color del país, 2001, cuenta con el único diario deportivo, Meridiano y su poder como industria de prensa se concentra en la publicación de revistas tales como Bohemia, Momento, Ideas, Coqueta, Venezuela Farándula, Fascinación, The Ring, Vanidades... Además tiene nexos con la gran cadena o Grupo Hearst de Estados Unidos y desde ahí, con la propiedad de la Editora América con sede en Estados Unidos, se encarga de publicar en español y distribuir para toda la América Latina las revistas Cosmopolitan, Mecánica Popular y Buen Hogar, entre las más conocidas.

El otro bloque de la industria periodística del país está conformado por las publicaciones de periódicos que pertenecen a sectores de la economía cuyo renglón básico y significativo que los caracteriza como empresa no es el de tener presencia visible en cuanto a propiedad dentro de la industria cultural periodística, sino más bien en otros sectores como el financiero, el industrial o el comunicacional-masivo-audiovisual. Así está el caso de un periódico como El Globo (1990) del Grupo del Banco Federal. Los casos de Economía Hoy (1989), del desaparecido Banco de la Construcción, Reporte (1988), de varios grupos bancarios intervenidos y de El Diario de Caracas (que dejó de salir el 10 de julio de 1995) del Grupo 1 BC (propietarios de Radio Caracas Radio, Radio Caracas Televisión y Sonográfica entre las empresas comunicacionales más conocidas del grupo). Este periódico, que fuera fundado en 1979, apareció con una diagramación moderna y vistosa, un formato cómodo para el lector, revivió los editoriales, se caracterizó en sus inicios por la foto desplegada en primera plana editorializando y la reelaboración de los cables de noticias internacionales. En medio de esos 2 sectores o bloques hay que ubicar aquella industria periodística que proviniendo de un grupo eminentemente familiar como fueron en Caracas El Nacional y El Universal, aún con las variantes que introduce el mercado y la gerencia moderna, siguen directrices de rango tradicional. Eso no implica que ellos no se hayan modernizado como industria y que no hayan pensado en entrar en otros negocios del mercado comunicacional como puede ser el de las telecomunicaciones y telemática que tantas oportunidades ofrecen.

En cuanto a la industria periodística regional, las variables de concentración son semejantes a las señaladas antes. Igualmente, se ha operado una modernización de la empresa con la introducción del equipo de impresión más avanzado y la presencia en las salas de redacción de la informática sustituyendo a las viejas máquinas de escribir.
Los procesos de descentralización que se han dado en los últimos años y el desarrollo económico regional ha impulsado la presencia de una industria del periodismo en las distintas regiones del país, moderna, influyente y requerida cada vez más por grupos económicos tanto del centro como del interior. El auge de esta prensa dio lugar a que en enero de 1987 se creara la Cámara de la Prensa Regional (CAVEPRE) que para 1994 ya agrupaba a 62 diarios y sus afiliados contaban con Bs. 900.000.000 en equipos e insumos.

Las cosas están cambiando y seguirán cambiando. Ahora no nos encontramos con los actores tradicionalmente conocidos como empresarios de medios. Aquella idea romántica del periodismo y de fundar un periódico se hace imposible. Se requieren grandes capitales para estar al tanto de los avances tecnológicos y poder llegar al público consumidor como ahora se le dice al lector. El periodismo ya no es sólo periodismo como arte de informar a la gente, ahora es la industria periodística, ligada a veces a otros medios y negocios, la que evoluciona hasta convertirse en multimedia.
El Periodista de Ayer
El Periodista de Hoy

lunes, 3 de diciembre de 2018

Censura Mordaza y Ley en Venezuela

La censura en la Prensa


Hablar de censura comunicacional es hacer referencia obligada a la crítica, el juicio, el examen, las corrección, la reprobación y la desaprobación durante los anuncios, los avisos, la participación, la manifestación y las notificaciones de todos los medios  de difusión a nivel mundial que nosotros como seres expresivos usamos para interactuar, educarnos, informarnos y entretenernos.

Desde el año de 1952 con la figura de Renny Otolina la televisión ha vivido procesos de transformación que poco a poco al llegar a nuestra era podemos considerar de manera beneficiosa pero sometida a lineamientos  en pro de los intereses del  Estado Venezolano.

La radio y la prensa  escrita no escapan de esta realidad que actualmente vive el venezolano;  la censura en los medios de comunicación  es vista con ojos positivos por parte de sectores de la población,  mientras que otra parte lo ve como un abuso de poder y una manera de reprimir la voz del pueblo dándole la denominación del mordaza comunicacional.  Actualmente nuestro país aparece en el puesto 117 respecto a la libertad de presa, descendiendo 3 peldaños según estudio realizado por la “Organización Reporteros Sin Fronteras” quienes son una organización no gubernamental internacional de origen francés cuyo objetivo, según declara en su presentación, es defender la libertad de prensa en el mundo y, en concreto, a los periodistas perseguidos por su actividad profesional. Fue fundada por su actual secretario general, Robert Menard, y tiene su sede permanente en París. El nombre se inspira en el de otras organizaciones como Médicos Sin Fronteras (Médecins Sans Frontières). En el año 2005, Reporteros Sin Fronteras recibió el Premio Sájarov a la libertad de conciencia que otorga el Parlamento Europeo, compartido con el movimiento Damas de Blanco y el abogado nigeriano Hauwa Ibrahim.
RSF es miembro de la organización Intercambio Internacional por la Libertad de Expresión (IFEX), una red mundial que agrupa a asociaciones en defensa de la libertad de expresión. RSF afirma inspirarse en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que declara que todo individuo "tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión" y a "no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras". En Europa este derecho está recogido en la Convención Europea de Derechos Humanos, adoptada en 1950. Actualmente el índice compara 167 países; para los demás no se tiene información completa o suficientemente fiable.
Mientras en Nuestro país se instalaba la comisión nacional de telecomunicaciones,  que inicialmente fue creada mediante el Decreto Nº 1.826 del 5 de septiembre de 1991 (Gaceta Oficial Nº 34.801 de fecha 18 de septiembre del mismo año); atribuyéndosele el carácter de servicio autónomo sin personalidad jurídica, y la jerarquía de una Dirección General del Ministerio de Transporte y Comunicaciones.

Es relevante mencionar que CONATEL inició en 1999 un proceso de fortalecimiento institucional orientado a asegurar una mayor eficiencia y capacidad técnica. En tal sentido, se han introducido cambios en su estructura organizacional, sus recursos humanos y su infraestructura técnica. Tal esfuerzo, aunado a las nuevas políticas implementadas por el Ejecutivo Nacional y los postulados de la nueva Ley de Telecomunicaciones ha cambiado la concepción del organismo regulador de las telecomunicaciones en Venezuela.

Aunque las telecomunicaciones en Venezuela se presentan como una actividad económica libre para las personas, la Constitución y la Leyes establecen el marco regulatorio necesario para asegurar el interés del Estado en su prestación. Así, el Estado ejerce los poderes de regulación, supervisión y control sobre la actividad pero no se reserva la prestación de los servicios de telecomunicaciones, alentando, por el contrario, la participación de los particulares en la prestación de los servicios de telecomunicaciones e interviniendo cuando se hace necesario para asegurar el acceso universal a la información.

Muchos son los servicios de telecomunicaciones inalámbricas que actualmente operan en todo el mundo, tal es el caso de la telefonía celular, la televisión, la radio, las comunicaciones por satélite y/o por sistemas de radio, entre otros. Todos estos servicios utilizan el espectro radioeléctrico y cada uno de ellos opera en bandas de frecuencias distintas y definidas previamente para cada servicio.

El Ministerio de Transporte y Comunicaciones, actuando a través de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL), gestiona, administra y controla el espectro radioeléctrico, entonces cualquier empresa que desee utilizar el espectro debe canalizar su solicitud a través de CONATEL, el cual a través de sus sistemas de registros asignan las frecuencias en las distintas áreas.

La finalidad de la gestión del espectro es la de identificar aquellas transmisiones que no se ajustan a los requisitos de operación, bien sea por falta de autorización o por algún defecto técnico de la transmisión. De este modo, una de las funciones básicas de CONATEL es el monitoreo del espectro radioeléctrico, el cual se ejecuta a través del sistema SICOTER (Sistema de Comprobación Técnica del Espectro Radioeléctrico).

El Centro Nacional de Control (CNC), ubicado en Caracas, actúa como el núcleo del sistema, albergando la Base de Datos del Sistema de Gestión del Espectro; generará tareas operativas, dirigirá y controlará las actividades operacionales de las estaciones, recibirá y consolidará los datos resultantes de éstas operaciones. El CNC se dividirá en tres unidades: Unidad de Control y Administración, Unidad de Planificación y Desarrollo y Unidad de comprobación Técnica y Radio localización.
          
          En el año 2004 fue establecida por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) la ley de responsabilidad en Radio y Televisión (LEY RESORTE) en el marco de la denominada Revolución Bolivariana estimulando un amplio debate en Venezuela acerca de la libertad de expresión y el ejercicio del periodismo. Esta ley aprobada por la Asamblea Nacional de Venezuela promulgada y sancionada el 9 de diciembre de 2004 y en plena vigencia desde el 8 de marzo de 2005 (posteriormente reformada en diciembre de 2010), cuyo objeto es el de establecer la responsabilidad social de los prestadores de los servicios de radio y televisión, sus relacionados, los productores nacionales independientes y los usuarios en el proceso de difusión y recepción de mensajes, fomentando el equilibrio democrático entre sus deberes, derechos e intereses, a los fines de procurar la justicia social y de contribuir a la formación de la ciudadanía, la democracia, la paz, los derechos humanos, la educación, la cultura, la salud pública, y el desarrollo social y económico de la Nación, de conformidad con las normas y principios constitucionales, de la legislación para la protección integral de los niños, niñas y adolescentes, la educación, la seguridad social, la libre competencia y la Ley Orgánica de Telecomunicaciones.
Todos los Venezolanos Tienen por Naturaleza un derecho constitucional y libre a expresar su sentido de vida, la voz de cada uno puede alzarse para clamar por sus necesidades; Ser Venezolano nos da deberes que cumplir y derechos que exigir, siendo un secreto a voces a nivel mundial que no se está ejerciendo este compromiso como debe ser. “La Verdad, os hará libres” Pero en Venezuela se debe primero revisar que verdad es la que se está escuchando.
Se vive actualmente en un verdadero estado de Censura Comunicacional condenado por los Jefes de Gobierno, quienes por su vieja aspiración de darle el poder al pueblo, están repartiendo la verdad a medias y sirviendo la información parcializadamente.
Las leyes Venezolanas son para cumplirlas y respetarlas pero va contra la constitución romper los artículos planteados en la misma, beneficiando a un sector de Venezuela y creando una división y polarización en grandes bloques altamente parciales en diferentes tendencias políticas e ideológicas.
Si cada venezolano no coloca de su parte para evitar la mordaza, la nación estará destinada a volverse una isla rodeada por agua sin comunicación alguna. Es el aquí y el Ahora, la verdadera patria debe levantarse y exigir el respeto a sus derechos constitucionales de libre expresión.
“La Censura no detendrá un país, al contario, llamara a la reflexión para poder crear la verdadera conciencia ciudadana” Luis Miguel Sandoval